Cuáles son los mejores métodos para que los niños
con discapacidad intelectual aprendan a leer
Ventajas e inconvenientes de los
métodos de aprendizaje de la lectura infantil
Este tema lo aborda con gran conocimiento la logopeda Elena Cabeza que
ayuda a las docentes a mejorar su proceso de enseñanza.
No existe un método exclusivo que favorezca el aprendizaje de la
lectura para los alumnos con discapacidad intelectual, aunque sí
podríamos hablar de metodologías que
favorecen el aprendizaje lector de todos los alumnos, incluidos aquellos que
tienen discapacidad intelectual.
Te contamos cuáles son los dos métodos de aprendizaje de la lectura más
usados, sus ventajas e inconvenientes.
Los alumnos con discapacidad intelectual muestran una
gran diversidad de características. Para organizar un poco esta diversidad
vamos a apoyarnos en las pruebas psicométricas que miden el cociente
intelectual (CI) y nos ofrecen resultados que nos permiten
clasificar las distintas discapacidades que presentan nuestros alumnos en
grados de afectación:
Discapacidad
ligera.
Discapacidad
media o moderada.
Discapacidad
grave.
Esta primera diferenciación del alumno con discapacidad intelectual
condiciona sus posibilidades de aprendizaje funcional de la
lectura, aunque no la determina.
Además del grado de discapacidad debemos contar con otros factores que
son determinantes como la persistencia en el trabajo, la motivación y el esfuerzo
personal. Estos elementos compensadores no surgen de la nada, sino a
partir de un complejo sistema de relaciones socio familiares que
conforman la personalidad del alumno. En ámbitos donde exista afecto,
aceptación mutua, sentido de la responsabilidad en el trabajo, apoyo y
valoración del esfuerzo es más fácil conseguir éxitos.
Dificultad para expresar las ideas por escrito: Lo que necesita saber
De un vistazo
·Los chicos que tienen dificultad para
expresar sus ideas por escrito podrían frustrarse o evitar hacer las tareas
escritas.
·Incluso los niños que se expresan
bien oralmente pueden tener dificultades para poner sus ideas “en papel”.
·Tener problemas para escribir no
significa que el niño no sea inteligente.
¿Qué pasa cuándo su
hijo tiene que hacer una tarea por escrito? ¿La realiza sin protestar o la
posterga, se queja o se niega hacerla? Si se trata de esto último, puede que
usted se pregunte por qué actúa así.
Expresar ideas por
escrito es una de las cosas más difíciles para los niños en la escuela. Algunos
por naturaleza son buenos escribiendo y les gusta hacerlo. Otros no lo son y lo
posponen.
También hay quienes
no escriben bien pero quisieran poder hacerlo. Esos chicos podrían tener
dificultad para proponer ideas, organizar sus pensamientos o puede que no sepan
cómo empezar o terminar un trabajo escrito.
Usted podría
escuchar que los maestros llaman a esas destrezas “expresión escrita”. Conozca
más acerca de los problemas con la expresión escrita y cómo ayudar.
Dificultades con la escritura que podría estar observando
Tener dificultades
con la escritura puede mostrarse de diversas maneras, por ejemplo:
·Poner excusas para evitar hacer las
tareas escritas
·Quejarse de no saber qué escribir o
por dónde empezar
·Escribir muy despacio a mano o en un
teclado
·Permanecer sentado mucho tiempo sin
escribir nada
·Terminar las tareas escritas
rápidamente sin pensarlas lo suficiente
En ocasiones, los
niños parece que saben mucho más de lo que pueden escribir en el papel. Por
ejemplo, su hijo podría relatar historias entretenidas, pero le cuesta trabajo escribir
esa misma historia.
Escribir bien no es
fácil. Es una tarea complicada que requiere que los niños dominen varias habilidades. Necesitan ser
capaces de:
·Usar oraciones incorrectamente
estructuradas
·Escribir diferentes géneros
literarios y sobre diferentes temas
·Entender y usar el vocabulario que
sea importante
Al nivel más
básico, los niños tiene que escribir bien a mano y con un teclado para que se
pueda leer lo que escriben.
Si su hijo está
teniendo problemas con cualquiera de estas habilidades, el resultado puede ser
que no escriba bien. Estas son algunas de las cosas que podría notar en la
escritura de su hijo, incluyendo las respuestas breves de los exámenes:
·Palabras usadas incorrectamente o
cuyo significado no corresponde al contexto
·Mala ortografía y errores
gramaticales, como la ausencia de verbos o conjugados incorrectamente
·Palabras y oraciones que no tienen
sentido
·Ensayos y reportes que carecen de
organización
·Trabajos escritos incompletos
·Ausencia de información o detalles
relevantes
Hay un factor muy
importante a tener en cuenta cuando usted nota algunas de esas dificultades: la
edad de su hijo. Por ejemplo, un estudiante de segundo grado podría usar el
mismo adjetivo una y otra vez, y eso no es un problema. Sin embargo, puede ser
preocupante si continúa sucediendo a final de la primaria.
El hecho de que los
niños tengan dificultad con la escritura no significa que no sean inteligentes
o que sean perezosos. Tampoco significa que no les interese escribir. Muchos de
ellos se están esforzando tanto como pueden y solo necesitan más y mejor apoyo
para progresar.
Cuando los niños
pequeños tienen un retraso en sus destrezas para escribir, hay que tomar en
cuenta la edad. No todos las desarrollan con la misma rapidez. Algunos tardan
más que otros, y las diferencias pueden ser aún mayores en los niños que son
los menores de su grado.
A veces el problema
es que a esos niños no se les ha enseñado las habilidades que son importantes
para escribir. Esto incluye destrezas básicas cómo cuándo usar una coma o un
punto, y otras más difíciles cómo organizar un ensayo de investigación. Muchos aprenden
mejor cuando los maestros se las explican detalladamente y les muestran cómo
escribir.
Algunos niños
aprenden y piensan de manera diferente, y esas diferencias pueden causar
dificultad con la escritura. Por ejemplo, puede que usted haya escuchado “trastorno
de la expresión escrita”. Este término se refiere a una diferencia de
aprendizaje que afecta directamente la manera como los chicos se expresan por
escrito.
Otra diferencia de
aprendizaje común es la dislexia, la cual es una
condición que tiene que ver con la lectura. Puede que le sorprenda saber que
las dificultades con la lectura pueden causar dificultades con la escritura.
Leer y escribir son destrezas del lenguaje que funcionan juntas.
Existen otras diferencias
en la manera de aprender y pensar que también
pueden afectar la escritura. Algunas causan dificultad con las destrezas
involucradas en la mecánica de escribir, como escribir a mano, la mecanografía y
la ortografía. Otras afectan la concentración y la atención.
Sin importar qué
está causando los problemas de su hijo con la escritura, hay cosas que usted y
la escuela pueden hacer para ayudar.
Qué puede ayudar con la expresión escrita
Un paso importante
es tomar notar de lo que está viendo. Si existe un patrón que persiste, hable
con el maestro o con el pediatra de su hijo. Ellos pueden proporcionarle
información y sugerencias de calidad.
Incluso, aunque no
esté seguro de lo que ocurre, usted puede desarrollar destrezas en la casa. Hay
muchas maneras de ayudar a su hijo con la escritura, pero todas incluyen mucha
práctica y apoyo.
Además puede
encontrar ayuda para su hijo en la escuela. Hable con el maestro acerca de las
estrategias usadas en el aula y cómo usted puede llevarlas a cabo en su hogar.
Pregunte sobre recursos tecnológicos útiles, como voz-a-texto.
Tener dificultad
con la escritura puede conducir a que los niños crean que no son inteligentes y
su autoestima disminuya. Esto puede ser especialmente frustrante para los
chicos que quieren escribir pero tienen problemas para hacerlo.
Si le preocupa que
su hijo pudiera tener el trastorno de la expresión escrita o dislexia, conozca
los siguientes pasos a seguir. Una
opción es que a su hijo se le realice una evaluación gratuita
en la escuela, la cual ayudará a que usted conozca
mejor cuáles son sus retos y sus fortalezas.
Puntos clave
·Expresar ideas por escrito es una de
las cosas más difíciles que los niños hacen en la escuela.
·Algunos chicos necesitan más ayuda y
apoyo para mejorar sus habilidades con la escritura.
·Una manera de ayudar a su hijo es
ofreciendo oportunidades para que practique la escritura.
·Es usual que la escritura de los
niños pequeños sea desordenada.
·Algunas personas tienen la falsa
creencia de que escribir desordenadamente es debido a que el niño es perezoso.
·Existen muchas maneras de ayudar a
los niños a mejorar la escritura a mano.
La mayoría de las
personas esperan que los niños pequeños escriban de manera desordenada. Después
de todo, aprender a trazar letras y colocarlas correctamente en una hoja para
formar palabras y oraciones es un proceso que requiere tiempo y práctica para
hacerlo bien.
Pero ¿y si su hijo
continúa teniendo dificultades con la escritura a mano mucho después de que
otros niños la dominan?
A medida que los
niños crecen, algunos padres y maestros podrían pensar que escribir
desordenadamente es una señal de pereza. Sin embargo, a menudo se debe a
dificultades con las habilidades motoras. Estas dificultades pueden ser tan
grandes que van más allá de que la escritura sea desordenada, es ilegible. Y
eso puede tener un gran impacto en el aprendizaje.
Averigüe más acerca
de las dificultades para escribir a mano y las maneras de ayudar a su hijo.
Dificultades con la escritura a mano que podría estar notando
Escribir a mano
depende de varias habilidades pequeñas. Cuando los chicos tienen problemas con
ellas, el resultado puede ser una escritura desordenada y difícil de leer.
Estas habilidades son:
·Formar letras
·Colocar letras y palabras en la
página
·Hacer las letras del tamaño correcto
·Espaciar letras y palabras
·Sostener y controlar un lápiz
·Sostener el papel con una mano
mientras escribe con la otra
·Ejercer la presión apropiada sobre el
papel con la herramienta para escribir
·Mantener la posición del brazo y la
postura correctas para escribir
Si usted observa
cuidadosamente, podría ver el tipo de errores que resultan de tener estas
dificultades. Estos errores incluyen:
·Letras escritas de abajo hacia
arriba, en lugar de arriba hacia abajo
·Letras escritas con demasiados trazos
o trazos mal colocados
·Palabras y oraciones por encima o por
debajo de la línea.
·Palabras u oraciones escritas con
demasiada o con muy poca inclinación
·Letras y palabras espaciadas
irregularmente o amontonadas sin espacio entre ellas
·Algunas letras más oscuras y otras
más claras
Los problemas con
la escritura a mano pueden aparecer a partir del preescolar, cuando los niños
presentan dificultades para agarrar correctamente el crayón al dibujar. En algunas
personas, las dificultades pueden persistir hasta la edad adulta.
Los adultos pueden
evitar la escritura a mano en gran parte usando la tecnología. No obstante, los
problemas con la escritura a mano pueden ser un obstáculo para que los niños
aprendan en la escuela.
No solo lo que
escriben puede que sea difícil de leer, también el acto de escribir puede ser
muy lento. En consecuencia, puede que obtengan bajas calificaciones o no
terminen los proyectos en el aula o los exámenes. Además, tener este tipo de
dificultades de forma tan visible para sus compañeros de clase puede afectar
la autoestima y la motivación.
Cuál puede ser la causa de escribir a mano desordenadamente
Cuando los niños
presentan problemas al escribir a mano, no significa que sean perezosos o
descuidados. Puede que se estén esforzando en hacerlo bien y que solo necesiten
más y mejor apoyo.
Para empezar, tome
en cuenta la edad de su hijo. No todos los niños desarrollan las habilidades
para escribir al mismo ritmo. Algunos tardan más que otros, y las diferencias
pueden ser incluso más pronunciadas en los niños más jóvenes del salón.
En algunos casos,
las dificultades para escribir causan que la escritura sea desordenada.
Escribir a mano implica muchos aspectos del movimiento. Los niños tienen que
planear los pasos para escribir las letras que forman las palabras, las
oraciones y los párrafos. También es necesario que la posición de la muñeca, el
brazo y el cuerpo sea la correcta. Ser capaz de hacerlo les permite escribir
sin forzar sus músculos.
Esa es la razón por
la que escribir de forma desordenada suele ser debido a destrezas motoras (de
movimiento) limitadas, incluyendo las habilidades motoras
finas, las habilidades motoras
gruesas y la planificación
motora. Estas habilidades son necesarias para sostener y
controlar un lápiz, un crayón o un pincel; ejercer la presión adecuada y formar
letras y formas.
Usted podría
escuchar que a los problemas motores se les llama trastorno del desarrollo de
la coordinación (DCD, por sus siglas en
inglés). También puede que escuche el término disgrafía para referirse a las
dificultades con la escritura.
Existen otros
desafíos que no parecen estar relacionados con las destrezas motoras, pero que
si embargo dificultan escribir a mano. Por ejemplo, si el niño es impulsivo, tal vez se apure
por terminar los deberes escolares y por ello sea descuidado y cometa errores.
Sin importar cuál
es la causa de los problemas con la escritura, hay cosas que usted y la escuela
pueden hacer para ayudar.
Cómo ayudar con la escritura a mano desordenada
Un paso importante
es tomar notas de lo que usted está observando y comentárselo al pediatra y al
maestro de su hijo. Ellos pueden proporcionarle información y sugerencias
valiosas.
Aunque no esté
seguro de lo que está ocurriendo, usted puede ayudar a su hijo a desarrollar
sus destrezas en la casa. Revise un grupo de
estrategias que puede intentar, incluyendo:
También puede
encontrar ayuda en la escuela de su hijo. Hable con el maestro sobre las
estrategias que usa en el aula y cómo usted puede usarlas en la casa.
Pregúntele qué tecnología podría beneficiarlo, cómo por ejemplo usar voz-a-texto.
No olvide celebrar
el progreso de su hijo a medida que práctica la escritura a mano. Recuérdele
que todos tenemos dificultades en algo y que también tenemos fortalezas.
Si le preocupa que
su hijo pudiera tener dificultades motoras, conozca cuáles son los siguientes pasos. Una opción es
solicitar una evaluación gratuita
en la escuela, la cual le ayudará a entender mejor
los retos y las fortalezas de su hijo.
Puntos clave
·Escribir de manera desordenada puede
perjudicar el aprendizaje y la autoestima.
·Una evaluación en la escuela puede
revelar por qué su hijo tiene dificultades con la escritura y qué tipo de ayuda
es la mejor.
·Hágale saber a su hijo que su
escritura a mano puede mejorar.
¿Cuál es la diferencia entre las dificultades de aprendizaje y los retrasos en
el desarrollo?
¿Cuál es la
diferencia entre las dificultades de aprendizaje y los retrasos en el
desarrollo?
Elizabeth Harstad, M.D., M.P.H.
Pediatra de desarrollo conductual en Boston Children’s Hospital (BCH).
A veces, un retraso en el desarrollopuede ser un signo
temprano de dificultades de aprendizaje. A veces puede ser signo de un
trastorno genético u otra condición médica. Y otras veces un retraso es tan
solo un retraso. Con el tiempo algunos niños pueden nivelarse y no tener
ninguna dificultad del desarrollo.
Esta es una de las
diferencias clave entre los retrasos en el desarrollo y las
dificultades de aprendizaje. Los niños no superan sus dificultades de
aprendizaje, a pesar de que tengan los apoyos apropiados y aprendan a manejar
sus limitaciones. Por ejemplo, algunos adultos reportan que continúan
teniendo dificultad con la ortografía, incluso después de haber terminado la
escuela y ser exitosos en sus trabajos.
El término “retraso
en el desarrollo” significa que un niño no está alcanzando los pilares del desarrollo a la edad que
se espera los alcance. Un ejemplo sería que un niños de 2 años no hable o
camine. El término dificultades de aprendizaje o discapacidades
del aprendizaje significa que los logros académicos de un niño están
por debajo de lo esperado para su nivel de desarrollo, su edad o su nivel
académico.
Las dificultades de
aprendizaje son usualmente diagnosticadas en los niños de al menos 5 años o
mayores. Esto se debe a que sus dificultades en ciertas áreas pueden ser
difíciles de notar antes de que comiencen la escuela. Los retrasos en el
desarrollo son frecuentemente diagnosticados mucho más temprano. Los
preescolares, los niños pequeños e incluso los bebés pueden ser diagnosticados
con un retraso en el desarrollo.
Si su hijo tiene
retrasos en el desarrollo que persisten después de los 6 años, podría solicitar
que sea evaluado otra vez. La información actualizada podría ayudar a los
médicos a describir mejor el área y la severidad del retraso, y a recomendar
las terapias más apropiadas para su hijo.
Aunque hay
diferencias importantes entre las dificultades de aprendizaje y los retrasos en
el desarrollo, los niños con cualquiera de estas dificultades pueden
beneficiarse de las intervenciones diseñadas para abordar
áreas específicas. Si le preocupa que su hijo no esté recibiendo suficientes
servicios o apoyos, hable con sus maestros y su médico. Entender las fortalezas y las necesidades de su hijo lo ayudará a
obtener más recursos que ayuden a su hijo a progresar
Entender los problemas de hiperactividad de su hijo
De un vistazo
·La hiperactividad es a menudo causada
por una condición médica llamada TDAH.
·Los niños que son hiperactivos no
solamente mueven mucho sus cuerpos, también sus cerebros tienen dificultad para
tranquilizarse.
·Hay pasos que puede seguir para
ayudar a manejar la conducta hiperactiva en la casa y en la escuela.
La mayoría de los
niños se mueven mucho cuando tienen exceso de energía. ¿Con qué frecuencia
usted tiene que decirle a su hijo que se quede quieto, que pare de interrumpir
o que se mueva menos? La hiperactividad es un signo clásico del trastorno por
déficit de atención con hiperactividad (TDAH). También puede
presentarse junto con otras condiciones. Infórmese más acerca de lo que podría
estar detrás de la hiperactividad de su hijo y las maneras en las que puede
ayudar.
Lo que podría estar viendo
Los signos de
hiperactividad se detectan fácilmente. A menudo generan reacciones negativas en
las otras personas. Si desconoce las causas de las conductas, usted podría
sentirse molesto y pensar que su hijo se está portando mal a propósito. Sin
embargo, si su hijo tiene TDAH, su hiperactividad está causada por diferencias
en el funcionamiento de su cerebro.
Estas son algunas
de las conductas propias de la hiperactividad:
·Habla constantemente y con frecuencia
interrumpe a los otros
·Se mueve de lugar rápidamente y con
torpeza
·Se sigue moviendo, incluso cuando
está sentado
·Tropieza con las cosas
·Se mueve mucho y toca todo lo que
está a su alrededor
·Tiene dificultad para sentarse quieto
durante las comidas y durante otras actividades tranquilas
Qué puede causar hiperactividad
El TDAH es una
causa frecuente de la hiperactividad en los niños, pero no es la única causa
posible. Otras condiciones pueden causar que los niños se muevan y hablen
mucho. A continuación presentamos algunas de las dificultades sobre las que
usted puede leer y hablar con el doctor de su hijo.
TDAH: Esta es una
condición neurológica que, por lo general, causa que los niños se muevan y
hablen sin parar. Es en realidad el resultado de conexiones cerebrales que
funcionan un poco más lento de lo normal. Piense en el juego del escondite. Con
el TDAH el cerebro tarda más tiempo en comenzar y “avanzar”. Pero también tiene
problemas para quedarse quieto.
Ser hiperactivo no
es simplemente que el niño se mueve mucho. Los niños podrían tener movimientos
adicionales, incluso cuando están haciendo cosas pequeñas como atándose los
zapatos, escribiendo o tocando un instrumento.
“Ser hiperactivo no
es simplemente que el niño se mueva mucho. Los niños podrían tener movimientos
adicionales, incluso cuando están haciendo cosas pequeñas, como atándose los
zapatos, escribiendo o tocando un instrumento”.
Los niños con TDAH
también tienden a ser impulsivos y
tienen dificultad para
prestar atención. El TDAH puede lucir diferente
según la edad. Por ejemplo, un niño en preescolar
podría ser propenso a los accidentes, mientras que un niño de primaria podría
ser incapaz de sentarse quieto el tiempo suficiente para terminar su tarea.
Trastorno de
ansiedad: La ansiedad puede hacer que los niños estén inquietos y que sean
incapaces de permanecer concentrados. Esos síntomas, algunas veces llevan a la
gente a pensar equivocadamente que esos niños tienen TDAH. Sin embargo, es
posible tener las dos condiciones simultáneamente.
Hipertiroidismo: Esta es una
condición muy rara en los niños, pero cuando la tienen puede causar que sean
excesivamente inquietos y no tengan la capacidad para concentrarse. Puede
también incluir problemas en los ojos, como irritación o abultamiento.
Trastornos del oído
interno: Los niños con problemas del oído interno suelen ser hiperactivos.
Su necesidad de movimiento constante podría ser causada por su trastorno de la
audición y el equilibrio.
Llegar al fondo de
la hiperactividad de su hijo es un proceso que puede requerir varios pasos. Una
manera de empezar es observando a su hijo y tomando notas. Esas anotaciones lo
ayudarán a discutir sus preocupaciones con los especialistas y a obtener
respuestas más rápido.
A continuación
mostramos lo que usted puede hacer para entender qué es lo que está detrás de
la hiperactividad de su hijo.
Hable con el
maestro de su hijo. La hiperactividad puede afectar
al aprendizaje. Por ello es buena idea hablar con el maestro de su hijo sobre
las estrategias que puedan ayudar en el salón de clases, como por ejemplo usar
una señal secreta para recordarle a su hijo que permanezca concentrado en la
tarea.
Considere una
evaluación educativa. Si usted piensa que la
hiperactividad de su hijo está afectando su aprendizaje, usted o el maestro de
su hijo pueden solicitar que la escuela lo evalúe. Si la escuela
está de acuerdo, usted no tiene que pagar por la evaluación.
Dependiendo de los
resultados, su hijo podría obtener los servicios y apoyos necesarios para
satisfacer sus necesidades. Estos podrían incluir cosas como tomar descansos
durante los exámenes o realizar los exámenes en un salón de clase separado con
menos distracciones. La escuela podría comprometerse a proveer esos servicios
por escrito a través de un plan 504 o un IEP. Pero la elección
de hacer una evaluación es suya.
Hable con el médico
de su hijo. Lleve sus notas a la próxima visita y discuta
sus preocupaciones con el médico. El doctor podría querer descartar el hipertiroidismo
y otras causas médicas que pudieran ser la causa de la hiperactividad.
Probablemente, el
doctor le hará algunas preguntas para tener una mejor idea de la situación de
su hijo. Estas podrían incluir, hace cuánto tiempo usted ha observado esas
conductas, si han empeorado con el paso del tiempo y si el maestro también las
ha observado. El médico también podría recomendar una evaluación psicológica
para evaluar si tiene TDAH, ansiedad o ambas condiciones.
Hable con los
especialistas. Su hijo podría ser referido a más de un
especialista para determinar la causa de su hiperactividad. Un audiólogo
determinaría si existe un problema de audición. Un neurólogo, un psiquiatra o
un pediatra con especialidad en el desarrollo de la conducta, buscarían dificultades
médicas de carácter cerebral como el TDAH. Y un psiquiatra o un psicólogo
podrían diagnosticar un trastorno de la ansiedad.
Los profesionales
que podrían prescribir medicación para tratar estas dificultades son el médico
de su hijo, un psiquiatra, un neurólogo o un asistente de médico.
Vea a un
especialista del aprendizaje privado. El TDAH puede
tener un efecto muy grande en el aprendizaje de su hijo. Un psicólogo puede
hacer una evaluación para determinar cuál es el impacto y si hay alguna dificultad
de aprendizaje. Las pruebas son las mismas que las que se utilizan en la
evaluación en la escuela, pero usted tendría que pagar por esta evaluación.
Los tutores pueden
ayudar a los niños a desarrollar estrategias para evitar que el TDAH entorpezca
el aprendizaje. Recuerde que los tutores no hacen evaluaciones formales.
Qué puede hacer ahora
Incluso si usted no
obtiene una evaluación, hay muchas cosas que puede hacer para encontrar apoyo.
Hay estrategias que puede probar para ayudar a manejar la conducta de su hijo.
Recuerde que no tiene que apurarse. Intentar muchas estrategias a la vez puede
dificultar averiguar cuál es la que mejor funciona en su hijo. Estas son
algunas sugerencias:
·Aprenda lo más que pueda. Entender la
hiperactividad de su hijo es el primer paso para obtener la ayuda que necesita.
Mientras más sepa, mejor capacitado estará para ayudarlo a adquirir las habilidades de
autocontrol.
·Observe y tome notas. Al observar las
conductas de su hijo, usted podría detectar patrones y
desencadenantes de conductas. Tal vez el nivel de actividad de su hijo aumenta
a lo largo del día. O tal vez su hijo tiene dificultad para quedarse dormido,
incluso cuando está muy cansado. Reconocer los desencadenantes le permitirá
intentar diferentes estrategias, como cambiar la hora de irse a dormir.
·Dele cosas para entretenerse. Déjelo que
mastique goma de mascar, que use pelotas blandas para aliviar el estrés o tener
algún otro elemento con el que pueda jugar. Esto puede ayudarlo a controlar
parte de la hiperactividad, y reducir la posibilidad de que busque otros
objetos a su alrededor.
·Considere clases de artes marciales o
yoga.Las actividades
físicasle darán a su hijo una salida para ese exceso de
energía con la que tiene que lidiar. Además, estas actividades le enseñarán a
que esté consciente de sus propios movimientos y a que tenga más control de su
propio cuerpo.
·Pruebe diferentes estrategias. Para obtener
otras ideas para manejar los problemas de conducta, lea los consejos de los
expertos en Entrenamiento para
padres. Allí encontrará consejos útiles para manejar a su
energético hijo.
·Conéctese con otras familias. Saber que su
familia no es la única que está lidiando con la hiperactividad, puede ser de
gran ayuda. Comuníquese con
familias que están en situaciones similares e
intercambie información y sugerencias. Esto puede ser una fuente de apoyo
importante para usted.
Entender mejor qué
es lo que está pasando con su hijo puede ayudarlo a enfrentar las dificultades
de comportamiento en lugar de reaccionar a ellas. Enfocarse en las
fortalezas de su hijo, encontrar apoyo para usted y
cambiar las cosas poco a poco, hará que usted y su hijo se sientan más seguros
y en control.
Puntos clave
·Hablar con el maestro y el doctor de
su hijo sería un buen primer paso para obtener la ayuda que necesita.
·La hiperactividad es un signo de una
condición médica, no el resultado de una mala crianza.
·Dar una pelota o plastilina a un niño
que no puede parar de moverse y tocar cosas puede ayudarlo a concentrarse.