Entender los problemas de hiperactividad de su hijo

De un vistazo
·
La hiperactividad es a menudo causada
por una condición médica llamada TDAH.
·
Los niños que son hiperactivos no
solamente mueven mucho sus cuerpos, también sus cerebros tienen dificultad para
tranquilizarse.
·
Hay pasos que puede seguir para
ayudar a manejar la conducta hiperactiva en la casa y en la escuela.
La mayoría de los
niños se mueven mucho cuando tienen exceso de energía. ¿Con qué frecuencia
usted tiene que decirle a su hijo que se quede quieto, que pare de interrumpir
o que se mueva menos? La hiperactividad es un signo clásico del trastorno por
déficit de atención con hiperactividad (TDAH). También puede
presentarse junto con otras condiciones. Infórmese más acerca de lo que podría
estar detrás de la hiperactividad de su hijo y las maneras en las que puede
ayudar.
Lo que podría estar viendo
Los signos de
hiperactividad se detectan fácilmente. A menudo generan reacciones negativas en
las otras personas. Si desconoce las causas de las conductas, usted podría
sentirse molesto y pensar que su hijo se está portando mal a propósito. Sin
embargo, si su hijo tiene TDAH, su hiperactividad está causada por diferencias
en el funcionamiento de su cerebro.
Estas son algunas
de las conductas propias de la hiperactividad:
·
Habla constantemente y con frecuencia
interrumpe a los otros
·
Se mueve de lugar rápidamente y con
torpeza
·
Se sigue moviendo, incluso cuando
está sentado
·
Tropieza con las cosas
·
Se mueve mucho y toca todo lo que
está a su alrededor
·
Tiene dificultad para sentarse quieto
durante las comidas y durante otras actividades tranquilas
Qué puede causar hiperactividad
El TDAH es una
causa frecuente de la hiperactividad en los niños, pero no es la única causa
posible. Otras condiciones pueden causar que los niños se muevan y hablen
mucho. A continuación presentamos algunas de las dificultades sobre las que
usted puede leer y hablar con el doctor de su hijo.
TDAH: Esta es una
condición neurológica que, por lo general, causa que los niños se muevan y
hablen sin parar. Es en realidad el resultado de conexiones cerebrales que
funcionan un poco más lento de lo normal. Piense en el juego del escondite. Con
el TDAH el cerebro tarda más tiempo en comenzar y “avanzar”. Pero también tiene
problemas para quedarse quieto.
Ser hiperactivo no
es simplemente que el niño se mueve mucho. Los niños podrían tener movimientos
adicionales, incluso cuando están haciendo cosas pequeñas como atándose los
zapatos, escribiendo o tocando un instrumento.
“Ser hiperactivo no
es simplemente que el niño se mueva mucho. Los niños podrían tener movimientos
adicionales, incluso cuando están haciendo cosas pequeñas, como atándose los
zapatos, escribiendo o tocando un instrumento”.
Los niños con TDAH
también tienden a ser impulsivos y
tienen dificultad para
prestar atención. El TDAH puede lucir diferente
según la edad. Por ejemplo, un niño en preescolar
podría ser propenso a los accidentes, mientras que un niño de primaria podría
ser incapaz de sentarse quieto el tiempo suficiente para terminar su tarea.
Trastorno de
ansiedad: La ansiedad puede hacer que los niños estén inquietos y que sean
incapaces de permanecer concentrados. Esos síntomas, algunas veces llevan a la
gente a pensar equivocadamente que esos niños tienen TDAH. Sin embargo, es
posible tener las dos condiciones simultáneamente.
Hipertiroidismo: Esta es una
condición muy rara en los niños, pero cuando la tienen puede causar que sean
excesivamente inquietos y no tengan la capacidad para concentrarse. Puede
también incluir problemas en los ojos, como irritación o abultamiento.
Trastornos del oído
interno: Los niños con problemas del oído interno suelen ser hiperactivos.
Su necesidad de movimiento constante podría ser causada por su trastorno de la
audición y el equilibrio.
Dificultades del procesamiento
sensorial: Los niños
con dificultades del
procesamiento sensorial pueden volverse hiperactivos
cuando son estimulados en exceso o muy poco estimulados.
Cómo obtener respuestas
Llegar al fondo de
la hiperactividad de su hijo es un proceso que puede requerir varios pasos. Una
manera de empezar es observando a su hijo y tomando notas. Esas anotaciones lo
ayudarán a discutir sus preocupaciones con los especialistas y a obtener
respuestas más rápido.
A continuación
mostramos lo que usted puede hacer para entender qué es lo que está detrás de
la hiperactividad de su hijo.
Hable con el
maestro de su hijo. La hiperactividad puede afectar
al aprendizaje. Por ello es buena idea hablar con el maestro de su hijo sobre
las estrategias que puedan ayudar en el salón de clases, como por ejemplo usar
una señal secreta para recordarle a su hijo que permanezca concentrado en la
tarea.
Considere una
evaluación educativa. Si usted piensa que la
hiperactividad de su hijo está afectando su aprendizaje, usted o el maestro de
su hijo pueden solicitar que la escuela lo evalúe. Si la escuela
está de acuerdo, usted no tiene que pagar por la evaluación.
Dependiendo de los
resultados, su hijo podría obtener los servicios y apoyos necesarios para
satisfacer sus necesidades. Estos podrían incluir cosas como tomar descansos
durante los exámenes o realizar los exámenes en un salón de clase separado con
menos distracciones. La escuela podría comprometerse a proveer esos servicios
por escrito a través de un plan 504 o un IEP. Pero la elección
de hacer una evaluación es suya.
Hable con el médico
de su hijo. Lleve sus notas a la próxima visita y discuta
sus preocupaciones con el médico. El doctor podría querer descartar el hipertiroidismo
y otras causas médicas que pudieran ser la causa de la hiperactividad.
Probablemente, el
doctor le hará algunas preguntas para tener una mejor idea de la situación de
su hijo. Estas podrían incluir, hace cuánto tiempo usted ha observado esas
conductas, si han empeorado con el paso del tiempo y si el maestro también las
ha observado. El médico también podría recomendar una evaluación psicológica
para evaluar si tiene TDAH, ansiedad o ambas condiciones.
Hable con los
especialistas. Su hijo podría ser referido a más de un
especialista para determinar la causa de su hiperactividad. Un audiólogo
determinaría si existe un problema de audición. Un neurólogo, un psiquiatra o
un pediatra con especialidad en el desarrollo de la conducta, buscarían dificultades
médicas de carácter cerebral como el TDAH. Y un psiquiatra o un psicólogo
podrían diagnosticar un trastorno de la ansiedad.
Los profesionales
que podrían prescribir medicación para tratar estas dificultades son el médico
de su hijo, un psiquiatra, un neurólogo o un asistente de médico.
Vea a un
especialista del aprendizaje privado. El TDAH puede
tener un efecto muy grande en el aprendizaje de su hijo. Un psicólogo puede
hacer una evaluación para determinar cuál es el impacto y si hay alguna dificultad
de aprendizaje. Las pruebas son las mismas que las que se utilizan en la
evaluación en la escuela, pero usted tendría que pagar por esta evaluación.
Los tutores pueden
ayudar a los niños a desarrollar estrategias para evitar que el TDAH entorpezca
el aprendizaje. Recuerde que los tutores no hacen evaluaciones formales.
Qué puede hacer ahora
Incluso si usted no
obtiene una evaluación, hay muchas cosas que puede hacer para encontrar apoyo.
Hay estrategias que puede probar para ayudar a manejar la conducta de su hijo.
Recuerde que no tiene que apurarse. Intentar muchas estrategias a la vez puede
dificultar averiguar cuál es la que mejor funciona en su hijo. Estas son
algunas sugerencias:
·
Aprenda lo más que pueda. Entender la
hiperactividad de su hijo es el primer paso para obtener la ayuda que necesita.
Mientras más sepa, mejor capacitado estará para ayudarlo a adquirir las habilidades de
autocontrol.
·
Observe y tome notas. Al observar las
conductas de su hijo, usted podría detectar patrones y
desencadenantes de conductas. Tal vez el nivel de actividad de su hijo aumenta
a lo largo del día. O tal vez su hijo tiene dificultad para quedarse dormido,
incluso cuando está muy cansado. Reconocer los desencadenantes le permitirá
intentar diferentes estrategias, como cambiar la hora de irse a dormir.
·
Dele cosas para entretenerse. Déjelo que
mastique goma de mascar, que use pelotas blandas para aliviar el estrés o tener
algún otro elemento con el que pueda jugar. Esto puede ayudarlo a controlar
parte de la hiperactividad, y reducir la posibilidad de que busque otros
objetos a su alrededor.
·
Considere clases de artes marciales o
yoga. Las actividades
físicasle darán a su hijo una salida para ese exceso de
energía con la que tiene que lidiar. Además, estas actividades le enseñarán a
que esté consciente de sus propios movimientos y a que tenga más control de su
propio cuerpo.
·
Pruebe diferentes estrategias. Para obtener
otras ideas para manejar los problemas de conducta, lea los consejos de los
expertos en Entrenamiento para
padres. Allí encontrará consejos útiles para manejar a su
energético hijo.
·
Conéctese con otras familias. Saber que su
familia no es la única que está lidiando con la hiperactividad, puede ser de
gran ayuda. Comuníquese con
familias que están en situaciones similares e
intercambie información y sugerencias. Esto puede ser una fuente de apoyo
importante para usted.
Entender mejor qué
es lo que está pasando con su hijo puede ayudarlo a enfrentar las dificultades
de comportamiento en lugar de reaccionar a ellas. Enfocarse en las
fortalezas de su hijo, encontrar apoyo para usted y
cambiar las cosas poco a poco, hará que usted y su hijo se sientan más seguros
y en control.
Puntos clave
·
Hablar con el maestro y el doctor de
su hijo sería un buen primer paso para obtener la ayuda que necesita.
·
La hiperactividad es un signo de una
condición médica, no el resultado de una mala crianza.
·
Dar una pelota o plastilina a un niño
que no puede parar de moverse y tocar cosas puede ayudarlo a concentrarse.
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